noviembre 15, 2005
Playa de la Devesa, Valencia

Fósiles vivientes: eso he pensado hoy al ver de nuevo las imagenes que tomé en la Devesa en septiembre de este año. Pero lo que pensé en aquel momento fue una mezcla de sentimientos de infamia frente al desastre que se cometió y que aun pervive como cicatriz abierta en la Devesa, el Saler, el Perelló y los "Marenys" y (debo confesar) una cierta envidia ante el entorno salvaje que algunos podían disfrutar como vivienda... porque sin duda es subyugante la posibilidad de poder vivir allí... Por lo menos mientras nadie tome la decisión (bastante lógica) de ordenar la demolición.
